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Desarrollan programa de rehabilitación para animales que funciona con células madre

      
Fuente: Flickr

Existen perros de la raza golden que no han cumplido un año de edad y ya no pueden caminar o caballos de salto que se lastiman y pierden flexibilidad. A ellos está dirigido el programa piloto de rehabilitación basado en el uso de células madre obtenidas de los mismos animales.


El trabajo, liderado por Carlos Santoscoy Mejía y Ricardo Rangel, se realiza desde 2007 y ha permitido la recuperación de decenas de animales. "Lo que hemos hecho es armar protocolos de aplicación terapéutica en perros.


"Se trata de animales que, por conservar su pedigrí, presentan enfermedades cronicodegenerativas; por ejemplo, podemos ver a cachorros que no tienen ni un año y ya no pueden caminar", explicó Rangel, quien es biólogo e investigador de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas.


Para el trabajo, que se realiza en el Hospital Veterinario de la UNAM, los especialistas toman células del tejido adiposo (principalmente ventral), las cuales son aisladas en el laboratorio, procesadas y cultivadas. Una vez listas, añadió Rangel, las preparan para colocarlas directamente en la cápsula de la articulación.


"Lo que hace la célula madre es, primero, parar el proceso inflamatorio y, después, activar los mecanismos de defensa del organismo. Entonces, esa célula se diferencia (o transforma) a cartílago articular y estos perros en, aproximadamente, 15 o 20 días ya están corriendo", precisó el investigador.


Los especialistas también han trabajado con caballos y algunas especies silvestres. En el caso de los equinos, las células se utilizan para reparar el tendón flexo-superncial, que constantemente se lesiona o se desgarra.


Normalmente, si a un caballo de salto se le desgarra este tendón, tarda de ocho meses a un año en rehabilitarse para que vuelva a competir, y con la rehabilitación, generalmente, el resultado es que el animal ya no tiene la misma zancada y pierde milésimas de segundo en velocidad, las cuales, en esos casos, son esenciales.


"En estos animales, las células madre, también obtenidas del tejido adiposo, se colocan directamente en el punto del desgarre para recuperar la arquitectura del tendón. Como se trata de sus propias células, la arquitectura es la misma y el caballo queda prácticamente recuperado y listo para competir en cuatro o cinco meses", añadió Santoscoy Mejía.


Esto es muy importante, sobre todo para la gente que tiene que mantener al caballo y ahora invierte menos en la recuperación del animal.


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