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Papel de desecho del gobierno será transformado en libros de texto

      
 <p><br>• Se reciclarán 100 mil toneladas: Jorge Velasco.</br><br>• Con la iniciativa se reducirá la tala y se ahorrará agua y energía eléctrica.</br><br>• CONALITEG convenció a legisladores para aprobar el proyecto en comisiones.</br></p><p>Con el lema "Recicla para leer", un imaginativo proyecto ya aprobado en comisiones por el Congreso de la Unión y que sólo espera la firma de una iniciativa por parte del Presidente Vicente Fox, se podrá hacer que todo el papel de desecho del gobierno en sus tres niveles se transforme en bibliotecas de aula.</p><p>Se pretende recolectar casi cien mil toneladas de papel en desuso (incluidas aportaciones de la iniciativa privada), permutarlo por papel nuevo y enviarlo al reciclaje, lo que marcaría "un hito en la historia de la educación en México", aseguró Jorge Velasco y Félix, director de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG) y promotor de esta iniciativa.</p><p>Mencionó entre los beneficios más representativos de este programa:</p><p>- Con cien mil toneladas de papel usado se evita la tala de 1.5 millones de árboles, equivalente a mil 150 hectáreas de bosque, dos veces la extensión del de Chapultepec.</p><p>- Se ahorran 2.5 millones de metros cúbicos de agua, suficientes para el consumo de 13 mil 900 familias en un año.</p><p>- Se ahorran 410 millones de kilovatios hora de energía eléctrica, equiparables al consumo anual de 50 mil familias, y se impide el envío a la atmósfera de tres mil toneladas de partículas sólidas contaminantes.</p><p>- Por cada tonelada de papel reciclado producido se impide la tala de 15 árboles, consumir tres mil 280 kilovatios y utilizar 20 metros cúbicos de agua.</p><p>Con estos argumentos, CONALITEG convenció a la Segunda Comisión (Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública), cuyos integrantes en votación económica emitieron un punto de acuerdo para solicitar al gobierno federal la entrega de cartón de papel y cartón de desecho, "con la finalidad única y exclusiva de reciclarlo y convertirlo en libros de texto y material de apoyo educativo".</p><p>En el intercambio del desperdicio con las fábricas de papel se lograría una reducción del precio del kilogramo actual, de 9.70 pesos, hasta los 6.90 que era el promedio del primer semestre de 2004.</p><p>¿Quiénes leen más?</p><p>"El ahorro de 2.80 pesos por cada kilogramo de papel reciclado (en 77 mil toneladas) totalizaría 215.6 millones de pesos, equivalentes a la inversión anual del programa de Bibliotecas de Aula", lo que permitiría a la CONALITEG mantenerse en el mismo nivel del presupuesto de 2000, aun con menos apoyo de recursos federales.</p><p>-¿Esto no afectará intereses de quienes negocian con el papel de desecho?, se le pregunta a Velasco y Félix.</p><p>-"Obviamente hay quienes comercializan ese papel. Los archivos muertos y las miles de toneladas que se producen cada año son un negocio considerable."</p><p>Admite que la reacción de los intereses será del tamaño del dinero que está por encima y por debajo de la mesa, pero hay una finalidad superior para el país: mantener y acrecentar las bibliotecas de aula, las cuales cuentan con 59.6 millones de ejemplares (70 libros para cada uno de los 851 mil salones de clase aportados entre 2002 y 2004), cuya producción fue pagada con ahorros obtenidos durante la operación de la CONALITEG en los últimos cuatro años, calculados en mil 300 millones de pesos.</p><p>Una encuesta realizada en 2001 arrojó un dato revelador y relevante: el 86 por ciento de los adultos que tienen el hábito de leer lo atribuyen a que en su hogar había libros y a que sus padres, hermanos y parientes parecían disfrutar de la lectura.</p><p>Desde esa premisa se crearon las bibliotecas de aula, para que todos los niños y niñas mexicanos, desde el primer grado de preescolar hasta el tercero de secundaria, crezcan rodeados de libros, los tengan a su alcance y se familiaricen con ellos.</p><p>En el punto de acuerdo que suscribieron legisladores de todos los partidos, se reconoce que las disposiciones de austeridad y racionalidad en el gasto público impactaron negativamente en los presupuestos de educación, por lo que se encomió el hecho de que la CONALITEG haya buscado opciones de reducción de costos, sobre todo en lo que hace a su principal materia prima, el papel.</p><p>Fuente: <link target="_blank" id="6247">www.presidencia.gob.mx</link></p>


• Se reciclarán 100 mil toneladas: Jorge Velasco.

• Con la iniciativa se reducirá la tala y se ahorrará agua y energía eléctrica.

• CONALITEG convenció a legisladores para aprobar el proyecto en comisiones.

Con el lema "Recicla para leer", un imaginativo proyecto ya aprobado en comisiones por el Congreso de la Unión y que sólo espera la firma de una iniciativa por parte del Presidente Vicente Fox, se podrá hacer que todo el papel de desecho del gobierno en sus tres niveles se transforme en bibliotecas de aula.

Se pretende recolectar casi cien mil toneladas de papel en desuso (incluidas aportaciones de la iniciativa privada), permutarlo por papel nuevo y enviarlo al reciclaje, lo que marcaría "un hito en la historia de la educación en México", aseguró Jorge Velasco y Félix, director de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG) y promotor de esta iniciativa.

Mencionó entre los beneficios más representativos de este programa:

- Con cien mil toneladas de papel usado se evita la tala de 1.5 millones de árboles, equivalente a mil 150 hectáreas de bosque, dos veces la extensión del de Chapultepec.

- Se ahorran 2.5 millones de metros cúbicos de agua, suficientes para el consumo de 13 mil 900 familias en un año.

- Se ahorran 410 millones de kilovatios hora de energía eléctrica, equiparables al consumo anual de 50 mil familias, y se impide el envío a la atmósfera de tres mil toneladas de partículas sólidas contaminantes.

- Por cada tonelada de papel reciclado producido se impide la tala de 15 árboles, consumir tres mil 280 kilovatios y utilizar 20 metros cúbicos de agua.

Con estos argumentos, CONALITEG convenció a la Segunda Comisión (Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública), cuyos integrantes en votación económica emitieron un punto de acuerdo para solicitar al gobierno federal la entrega de cartón de papel y cartón de desecho, "con la finalidad única y exclusiva de reciclarlo y convertirlo en libros de texto y material de apoyo educativo".

En el intercambio del desperdicio con las fábricas de papel se lograría una reducción del precio del kilogramo actual, de 9.70 pesos, hasta los 6.90 que era el promedio del primer semestre de 2004.

¿Quiénes leen más?

"El ahorro de 2.80 pesos por cada kilogramo de papel reciclado (en 77 mil toneladas) totalizaría 215.6 millones de pesos, equivalentes a la inversión anual del programa de Bibliotecas de Aula", lo que permitiría a la CONALITEG mantenerse en el mismo nivel del presupuesto de 2000, aun con menos apoyo de recursos federales.

-¿Esto no afectará intereses de quienes negocian con el papel de desecho?, se le pregunta a Velasco y Félix.

-"Obviamente hay quienes comercializan ese papel. Los archivos muertos y las miles de toneladas que se producen cada año son un negocio considerable."

Admite que la reacción de los intereses será del tamaño del dinero que está por encima y por debajo de la mesa, pero hay una finalidad superior para el país: mantener y acrecentar las bibliotecas de aula, las cuales cuentan con 59.6 millones de ejemplares (70 libros para cada uno de los 851 mil salones de clase aportados entre 2002 y 2004), cuya producción fue pagada con ahorros obtenidos durante la operación de la CONALITEG en los últimos cuatro años, calculados en mil 300 millones de pesos.

Una encuesta realizada en 2001 arrojó un dato revelador y relevante: el 86 por ciento de los adultos que tienen el hábito de leer lo atribuyen a que en su hogar había libros y a que sus padres, hermanos y parientes parecían disfrutar de la lectura.

Desde esa premisa se crearon las bibliotecas de aula, para que todos los niños y niñas mexicanos, desde el primer grado de preescolar hasta el tercero de secundaria, crezcan rodeados de libros, los tengan a su alcance y se familiaricen con ellos.

En el punto de acuerdo que suscribieron legisladores de todos los partidos, se reconoce que las disposiciones de austeridad y racionalidad en el gasto público impactaron negativamente en los presupuestos de educación, por lo que se encomió el hecho de que la CONALITEG haya buscado opciones de reducción de costos, sobre todo en lo que hace a su principal materia prima, el papel.

Fuente: www.presidencia.gob.mx


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