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Entrevista

Por qué cada vez hay más jóvenes involucrados en actos de terrorismo

      
Por qué cada vez hay más jóvenes involucrados en actos de terrorismo

Fernando Ortiz Cueva

Docente en el Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO impartiendo las clases de Filosofía del Diseño, Interacción Diseño- Contexto entre otros. Es egresado de la carrera de Diseño por el ITESO y con estudios en Sociología, filosofía, historia y antropología; maestría en Administración de la educación por la UAL (Universidad América Latina). 

• ¿Se podría afirmar que el número de jóvenes que se involucra y participa en actos terroristas, ha crecido o crecerá en los próximos 5 años?


Efectivamente puede afirmarse que los jóvenes involucrados en actos de terrorismo han aumentado considerablemente sobre todo en los países de Medio Oriente donde la inestabilidad política producto de guerras civiles como Egipto, Irak, Yemen o Siria, han detonado en un incremento sustancial ante las problemáticas tanto sociales como estructurales del tejido social, donde los jóvenes encuentran en la integración de grupos terroristas una forma de mantenerse o al menos integrarse a grupos de poder que pueden ejercer un atractivo y posible esperanza frente a los acontecimientos a los que se enfrentan día a día, siendo miembros activos pueden obtener recursos económicos, comida, sustento para sus familias y poder comunitario.


La periodista Ethel Bonet menciona en un reportaje, la cantidad de mujeres jóvenes que viajan a Medio Oriente con el afán de integrarse al Estado Islámico, fenómeno que está sucediendo en Europa, principalmente en Inglaterra o Rusia.


El crecimiento de jóvenes activos en perpetrar actos terroristas tiende a en ir en alza por varios factores:


El primero la vulnerabilidad que presenta este sector de la población, que al estar frente a frente ante la violencia el miedo es un candado que los hace involucrarse y enrolarse con la intensión de sobrevivir. Los jóvenes de países donde la educación no está al alcance de todos y se vive en una precariedad intelectual, son fácilmente manipulados para engrosar las filas de algún grupo radical o simplemente arriesgarse por unas monedas o una suma de dinero a realizar un acto considerado terrorista.

El segundo factor es el hartazgo o resentimiento de venganza frente a crímenes perpetrados por miembros del estado: palizas, asesinatos, vejaciones son componentes claves para que muchos jóvenes se vean en la necesidad o atraídos por estos grupos como una forma de emancipación y salida a su situación. Un ejemplo de esto lo mencionan Ilene Cohn, Guy Goodwin-Gill en su libro “Los niños soldados”, donde exponen el caso de jóvenes en Sri Lanka pertenecientes al LTTE (Tigres de Liberación del Eelam Tamil) que ante las desapariciones y detenciones en masa de jóvenes dentro de sus comunidades por parte del gobierno, han tomado la decisión de combatirlos adhiriéndose este grupo.


• ¿A quién le corresponde erradicar los actos terroristas en distintos países?

La respuesta a la pregunta es compleja dada la diversidad y ramificaciones en las que el terrorismo es herramienta de poder y generación de miedo.

En este tenor se debería especificar qué clase de terrorismo es el que se requiere erradicar y en qué país en donde se pretende actuar.
No es lo mismo la situación estructural del complejo social en países occidentales donde el terrorismo se lleva a cabo por jóvenes migrantes que buscan atacar o combatir al estado y sus estructuras, que el terrorismo llevado a cabo en Medio Oriente o en países teocráticos, donde la religión y la política fungen como un mismo poder amalgamado con la propia cultura.

Por la complejidad de la respuesta podría aunar en la prevención, estructurada y promovida desde actores sociales o líderes que puedan dar una opción alternativa a los jóvenes que pretenden ser parte del terrorismo. Desde otra óptica posiblemente la iniciativa más factible, pero no por eso la más real, debería ser el estado; así lo mencionó El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, pero esto podría parecer una utopía, desolada y sometida por grupos de poder que ven en el terrorismo una forma de lograr sus propios intereses.

En el caso de los países de mayoría musulmana el fenómeno del terrorismo es sumamente complejo, ya que el islam al carecer de una figura dominante o hegemónica para sus fieles, las líneas e interpretaciones hacia el terrorismo son variadas. Posturas de algunos líderes que apoyan los actos terroristas, y presentándolos como actos de bondad y salvación (siendo la minoría con respecto al total de creyentes musulmanes), hasta los que condenan tajantemente estas acciones sentenciando que se desvirtúa el mensaje coránico.

En Europa se debe señalar que el terrorismo carece de implicaciones religiosas y la mayoría de los actos perpetrados en ese continente, generalmente responden a circunstancias nacionalistas, de separación o emancipación como los cometidos por ETA en España o IRA en Irlanda.

Por lo tanto se debe analizar con detalle el lugar dónde se realiza el acto terrorista para presentar una postura y crear una estrategia congruente con el contexto en el que se desenvuelve y las implicaciones que conllevan los porqués de la realización de dichos eventos.


• ¿Cuáles cree que deban ser las medidas y/o acciones que la sociedad civil debe realizar para enfrentar el terrorismo?

Una cultura de tolerancia en los aspectos del terrorismo religioso podría ser una maniobra probable para la reducción de los radicalismos con respecto al tema religioso pues en muchos de los episodios terroristas donde se presenta un aspecto religioso o un pronunciamiento de esta índole, en gran porcentaje de las ocasiones se menciona la intolerancia o el enfrentamiento ideológico con otra facción religiosa, donde una se siente o se ve sometida frente al poder de otra, por lo tanto resultan casos como el de Charlie Hebdo o los asesinatos de coptos egipcios por parte del ISIS, como aparente solución ante la inconformidad de la situación y de la problemática a la que se enfrentan.

En cuestión de actos terroristas con tintes nacionalistas y de separación con respecto a una nación, es necesario presentar una estructura donde el tejido social genere espacios de diálogo para encontrar las vías de unión y bajo esa premisa presentar propuestas que promuevan la paz, tal fue el caso de Escocia que abrió un referéndum ante la posibilidad de separarse del Reino Unido.

En algunos otros lugares donde el terrorismo es la herramienta del crimen organizado para maniatar o tener cercado al gobierno frente a las peticiones de los delincuentes, caso Colombia en los años 80 y 90 o México en la actualidad, es preciso tomar medidas desde prácticas que provoquen el desinterés de los que jóvenes o cualquier miembro de la población a pertenecer o ser cómplice de estos actos.

La población, más allá del miedo pueda presentar, tenga una organización sólida con prácticas de vinculación social, programas de prevención y no de represión, y exigir oportunidades de cambio a las autoridades de gobierno para formar las integrales donde la población no necesite recurrir a este tipo de acciones bajo el pretexto de cubrir alguna necesidad, ya sea monetaria o de otra índole.

• ¿Cómo ha afectado nuestra manera de vivir? ¿Cuáles son las consecuencias más representativas en nuestra vida cotidiana y cuáles serán para las generaciones futuras?


El terrorismo ha existido desde hace algunos ayeres, Terry Eagleton menciona en su artículo “Los orígenes del terrorismo” que: “El terrorismo es sin duda tan antiguo como la propia humanidad. Los seres humanos han venido desollándose y masacrándose entre sí desde el principio de los tiempos. En un sentido aún más específico del término, el terrorismo se remonta incluso a épocas anteriores a la modernidad, cuando el concepto de lo sagrado ve la luz por primera vez; y la idea del terror, por inverosímil que resulte, está estrechamente ligada a este ambiguo concepto”. Pero hay que recalcar que aun siendo cierto que la humanidad ha vivido con esto durante un largo periodo de su existencia, el siglo XXI trajo consigo en el año 2001 con el 9-11 una cambio radical de la estructura en torno a la concepción de violencia y sus alcances.

El mundo después de aquel 11 de septiembre ha trasformado su cosmovisión y las afectaciones ahora son tan cotidianas como subirse a un avión y pasar por todo un escrutinio de cada una de nuestras pertenencias. Al menos tener la posibilidad que lugares públicos, de reacción o de otro tipo pueden ser blancos de algún grupo que busqué doblegar al estado, hablar en nombre de algún dios o solo asegurarse que ese es su territorio y él es quien tiene la última palabra.

Ahora no se tiene que lidiar con una guerra o con un ejército uniformado y distintivo, pues hoy se vive con un constante miedo a ser una potencial víctima, de no saber quién puede ser un posible victimario.

Los estereotipos son ahora la referencia y una de las peores consecuencias con las que tenemos que lidiar frente al terrorismo. Si parece árabe debe ser terrorista, si es vasco seguro miembro del ETA; si se es colombiano o mexicano sin duda es narcotraficante, entro otros muchos estereotipos que promueven los prejuicios y al mismo tiempo esta intolerancia y constante tensión social.

Sin duda el terrorismo ha cambiado la forma de conducirnos, llegando en ocasiones a parecer la única forma de enfrentarnos al poder. Como lo menciona Patricia Olamendi en su libro “México y el debate internacional: “Se concibe como una serie de respuesta mecánicas y, en gran medida, inevitables, frente a los actuales esquemas de distribución mundial del poder”. (p.169)

Las generaciones futuras carecerán del asombro de lo que nuestra generación ha encontrado en el terrorismo y su acciones pues el crecimiento que proyecta el terrorismo es continuo, por los diversos factores que se han mencionado en este texto y por la creciente desigualdad social y lucha por los recursos naturales, principalmente los hidrocarburos, lo que prolonga y suscita un una alza no solo en miembros sino en formas de terrorismo, ya sea biológico, químico o nuclear. 


• De acuerdo a su perspectiva, ¿a qué se le considera un acto terrorista y qué características debe tener para clasificarse como tal?

Para dar una definición de terrorismo citaría a Jean-Marie Balencie quien lo considera como: “Una secuencia de actos de violencia debidamente planificados y muy mediatizados que eligen deliberadamente como blanco a objetivos no militares con el fin de crear un clima de miedo e inseguridad, de impresionar a una población y de influir sobre sus responsables para alterar los procesos de decisión (ceder, negociar, pagar, liberarse, reprimir) y satisfacer objetivos (políticos, económicos, criminales) previamente definidos”. (Khader, 2010: 306-307).

Esta definición engloba los actos de terrorismo y sus implicaciones desde sus objetivos y necesidades hasta la premeditación y consecución de esos actos violentos que podríamos considerar terroristas.

Las características de un acto terrorista tendrán que tener:

En primera instancia el factor de la violencia, ya que esto genera el terror y el miedo para la consecución de los objetivos planteado o de la presión para la mediación de las demandas frente a los perpetradores de dichos sucesos.

La sorpresa o la eventualidad de los hechos, generando un clima de incertidumbre respecto a los posibles escenarios y actores que pudieran participar en un acto terrorista, provocando una paranoia que desencadenaría el propósito de amedrantar a quienes sean víctimas del terrorismo y generar un ambiente caótico dentro de una sociedad o comunidad.

Un punto de suma importancia dentro de las características del terrorismo es a lo que llamaría el “objetivo simbólico”, pues la constante radica en perpetrar los actos terroristas a objetivos que no son el enemigo a vencer, atacan puntos indirectos que puedan ayudar a la causa pero desvíen la atención de su enemigo o rival directo. Caso de las torres gemelas o Pentágono, fueron objetivos simbólicos que propiciaron un caos en la población, haciendo que la sociedad civil se sintiera como el objetivo de los terroristas, argumento que desechó el líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, quien en 2004 mediante un video justificó que los atentados a las torres gemelas y el pentágono fueron ideados por Al Qaida en 1982, cuando Estados Unidos permitió a Israel invadir el Líbano.

Sustracción de la libertad es una constante en actos terroristas, ya sea físicamente, mediante secuestro por ejemplo, o de manera psicológica, mediante propaganda y amenazas, dotando de poder a los terroristas y al mismo tiempo haciendo de esta práctica una posible moneda de cambio frente a sus peticiones o demandas.

Grupos estructurados jerárquicamente de manera vertical, esto quiere decir que existe uno o varios líderes que tienen bajo su cargo a miembros que cumplen con sus órdenes y mandatos, al mismo tiempo que esos líderes toman las decisiones de quién, cómo y cuándo se provocarán los posibles actos terroristas y quiénes serán sus víctimas, dejando a los miembros con menos jerarquía como simples ejecutores de dichos mandatos.

Como último punto presentaría la ideología como elemento distintivo del grupo o del propio acto terrorista buscando representarse mediante ideas propias y características que losidentifiquen y logren generar el miedo y terror esperados, por ejemplo: ISIS, la ideología takfirista o ETA, la ideología vasca frente al sometimiento cultural español.

 

Sobre Fernando Ortiz Cueva

Nacido en Guadalajara, Jalisco, egresado de la carrera de Diseño por el ITESO y con estudios en Sociología, filosofía, historia y antropología; maestría en Administración de la educación por la UAL (Universidad América Latina).

Ha participado en varios congresos, debates y ponencias sobre temas religiosos, sociales y geopolíticos como:


“El hombre, sociedad y filosofía”, “Teología en América Latina” y “La religión en un mundo globalizado”. Participante en el Primer Diálogo Interreligioso en 2012 con la ponencia: Religando al Espíritu”.


Colaborador en la sección de opinión de Mientras tanto en México, en temas de índole mundial, geopolítica y Medio Oriente.


Actualmente se desempeña como docente en el Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO impartiendo las clases de Filosofía del Diseño, Interacción Diseño- Contexto entre otros.

 



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