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Obtienen alumnos de la UNAM los Premios Quórum 2007, en materia de diseño

      
 <p>Un grupo de alumnos de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) de la UNAM fue reconocido en la XVII ceremonia de entrega del Premio Quórum 2007 en sus diversas categorías, que destaca lo mejor del diseño gráfico, industrial y textil del país.</p><p>Asimismo, la propia ENAP obtuvo el Premio Once a la Excelencia Académica en Diseño, por su trabajo de docencia en este campo y como la mejor universidad en impartir esta disciplina, concedido a la institución educativa cuyos alumnos participantes hayan obtenido proporcionalmente el mayor número de galardones en el certamen.</p><p>La Escuela concursó con 21 trabajos, de los cuales seis fueron ganadores; seguida por la Universidad Iberoamericana Puebla, que tuvo 87 intervenciones y 13 triunfadores.</p><p>En la categoría de Empaque, el Premio Quórum fue para Rodolfo Serrano Solís, por su proyecto para los condones XO, y para Juan Pablo Gutiérrez, en el rubro Editorial (Diseño de CD), por el proyecto Juan Pablo.</p><p>Asimismo, Alejandra Portilla Tirado, Óscar Rodríguez Amado y Víctor Espinosa Vázquez, triunfaron en la categoría Editorial (Libros, Catálogos, Folletería y Campañas Editoriales, entre otras), por Cabeza, manos, corazón.</p><p>En ese mismo rubro hubo dos menciones, una de Plata, para Zuriel Mauriño López, por La historia de mi máquina de escribir, y una de Bronce, para José Luis Azuceno Ramírez y Alejandra Portilla Tirado, por Invitaciones. Nuevas travesías de la escritura.</p><p>En el área Editorial (Diseño de CD) mereció una mención de Plata Mauricio Salazar Rodríguez, por Nurivan, Cry like an Angel.</p><p>De acuerdo con Mauricio Rivera, profesor del Laboratorio de Diseño Editorial, ésta es una disciplina joven, tiene pocas décadas de enseñarse profesionalmente, siendo la ENAP una de las primeras en impartir esa carrera. En ese contexto, precisó, obtener el Premio Once demuestra que se está a la vanguardia entre las instituciones de educación superior que incluyen esta oferta dentro de sus opciones profesionales.</p><p>Se compitió contra entidades prestigiadas, tanto públicas como privadas, tales como la Iberoamericana, la Anáhuac, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Nacional de Bellas Artes, señaló el docente.</p><p>Óscar Rodríguez Amado explicó que Cabeza, Manos, corazón surgió como un proyecto escolar en donde se manifiesta una gran libertad. Es un cuadernillo para especialistas que es diseño en cuanto a la técnica, y arte en contenido. La mayoría de los trabajos que incluye son de los tres autores; sin embargo, hay algunos de otros compañeros de clase que, por su calidad, quedaron en la propuesta final para el concurso.</p><p>Víctor Espinosa Vázquez indicó que ésta fue una forma de autoexpresión, por lo que en el trabajo tiene mucho que ver la parte artística. Cada uno plasmó lo que sentía o pensaba en ese momento.</p><p>Otra característica, detalló Alejandra Portilla Tirado, es que todo fue hecho por ellos mismos, incluyendo el contenido. Toda la obra es original, creo que ésta es una de sus cualidades, como lo muestra el formato, que es poco común.</p><p>Zuriel Mauriño López recalcó que su proyecto consistió en el rediseño de un libro de Paul Auster, La historia de mi máquina de escribir, que narra la vida de un escritor y un pintor obsesionados con este aparato. Este volumen, dijo, incluye la versión en español e inglés (idioma original de la obra). Tiene dos carátulas y se planteó un juego blanco-negro, español-inglés, positivo-negativo, en un tamaño de CD.</p><p>José Luis Azuceno Ramírez resaltó que él y Alejandra Portilla Tirado, en Invitaciones. Nuevas travesías de la escritura, diseñaron tres diferentes tarjetas en donde anunciaron la exposición Travesías de la escritura, que se presentó en la ENAP y en la Academia de San Carlos. El objetivo era atraer al público a la muestra.</p><p>Portilla Tirado señaló que en una de ellas utilizó la imagen de un beso, pues creo que es el mejor llamado que uno puede tener. En otra usó una tipografía contemporánea que se ve y no sólo se lee. Azuceno Ramírez dijo que con la suya buscó jugar, hizo un personaje (la letra A en bicicleta) conviviendo con un fondo real, con seres humanos.</p><p>Por último, Mauricio Salazar Rodríguez, en Nurivan, Cry like an Angel, recordó que tenía como fin diseñar la carátula de un disco para un músico de nombre Nurivan, quien se enfoca al jazz con tendencia al rock. La idea fue darlo a conocer, pues es su primer disco, y con ello se buscó la sobriedad y a la vez algo lúdico en cuanto a colores, tipografía y forma.</p>

Un grupo de alumnos de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) de la UNAM fue reconocido en la XVII ceremonia de entrega del Premio Quórum 2007 en sus diversas categorías, que destaca lo mejor del diseño gráfico, industrial y textil del país.

Asimismo, la propia ENAP obtuvo el Premio Once a la Excelencia Académica en Diseño, por su trabajo de docencia en este campo y como la mejor universidad en impartir esta disciplina, concedido a la institución educativa cuyos alumnos participantes hayan obtenido proporcionalmente el mayor número de galardones en el certamen.

La Escuela concursó con 21 trabajos, de los cuales seis fueron ganadores; seguida por la Universidad Iberoamericana Puebla, que tuvo 87 intervenciones y 13 triunfadores.

En la categoría de Empaque, el Premio Quórum fue para Rodolfo Serrano Solís, por su proyecto para los condones XO, y para Juan Pablo Gutiérrez, en el rubro Editorial (Diseño de CD), por el proyecto Juan Pablo.

Asimismo, Alejandra Portilla Tirado, Óscar Rodríguez Amado y Víctor Espinosa Vázquez, triunfaron en la categoría Editorial (Libros, Catálogos, Folletería y Campañas Editoriales, entre otras), por Cabeza, manos, corazón.

En ese mismo rubro hubo dos menciones, una de Plata, para Zuriel Mauriño López, por La historia de mi máquina de escribir, y una de Bronce, para José Luis Azuceno Ramírez y Alejandra Portilla Tirado, por Invitaciones. Nuevas travesías de la escritura.

En el área Editorial (Diseño de CD) mereció una mención de Plata Mauricio Salazar Rodríguez, por Nurivan, Cry like an Angel.

De acuerdo con Mauricio Rivera, profesor del Laboratorio de Diseño Editorial, "ésta es una disciplina joven, tiene pocas décadas de enseñarse profesionalmente", siendo la ENAP una de las primeras en impartir esa carrera. En ese contexto, precisó, obtener el Premio Once demuestra que se está a la vanguardia entre las instituciones de educación superior que incluyen esta oferta dentro de sus opciones profesionales.

Se compitió contra entidades prestigiadas, tanto públicas como privadas, tales como la Iberoamericana, la Anáhuac, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Nacional de Bellas Artes, señaló el docente.

Óscar Rodríguez Amado explicó que Cabeza, Manos, corazón surgió como un proyecto escolar en donde se manifiesta una gran libertad. Es un cuadernillo para especialistas que "es diseño en cuanto a la técnica, y arte en contenido". La mayoría de los trabajos que incluye son de los tres autores; sin embargo, hay algunos de otros compañeros de clase que, por su calidad, quedaron en la propuesta final para el concurso.

Víctor Espinosa Vázquez indicó que ésta fue una forma de autoexpresión, "por lo que en el trabajo tiene mucho que ver la parte artística. Cada uno plasmó lo que sentía o pensaba en ese momento".

Otra característica, detalló Alejandra Portilla Tirado, es que todo fue hecho por ellos mismos, incluyendo el contenido. "Toda la obra es original, creo que ésta es una de sus cualidades, como lo muestra el formato, que es poco común.

Zuriel Mauriño López recalcó que su proyecto consistió en el rediseño de un libro de Paul Auster, La historia de mi máquina de escribir, que narra la vida de un escritor y un pintor obsesionados con este aparato. Este volumen, dijo, incluye la versión en español e inglés (idioma original de la obra). Tiene dos carátulas y se planteó un juego blanco-negro, español-inglés, positivo-negativo, en un tamaño de CD.

José Luis Azuceno Ramírez resaltó que él y Alejandra Portilla Tirado, en Invitaciones. Nuevas travesías de la escritura, diseñaron tres diferentes tarjetas en donde anunciaron la exposición Travesías de la escritura, que se presentó en la ENAP y en la Academia de San Carlos. El objetivo era atraer al público a la muestra.

Portilla Tirado señaló que en una de ellas utilizó la imagen de un beso, "pues creo que es el mejor llamado que uno puede tener". En otra usó una tipografía contemporánea que se ve y no sólo se lee. Azuceno Ramírez dijo que con la suya buscó jugar, hizo un personaje (la letra A en bicicleta) conviviendo con un fondo real, con seres humanos.

Por último, Mauricio Salazar Rodríguez, en Nurivan, Cry like an Angel, recordó que tenía como fin diseñar la carátula de un disco para un músico de nombre Nurivan, quien se enfoca al jazz con tendencia al rock. "La idea fue darlo a conocer, pues es su primer disco, y con ello se buscó la sobriedad y a la vez algo lúdico en cuanto a colores, tipografía y forma".


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