Thursday :: 24 / 07 / 2014

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México, aquejado por severos problemas ambientales

Deforestación, mal tratamiento de aguas residuales y una constante amenaza a la biodiversidad del país, los más difíciles de enfrentar, sobre todo por desinformación entre los pobladores


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México enfrenta severos problemas ambientales debido a la mala coordinación entre instituciones gubernamentales, pero también a la falta de información sobre el impacto de las medidas tanto ecológicas como políticas que enfrenta cada estado de la República.

Así lo comentó la doctora Gloria Soto, académica del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana, quien aseveró que el descuido en las zonas más afectadas por la deforestación tiene que ver directamente con la falta de información acerca de su estatus de protección.

"La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) ofrece programas de apoyo a campesinos, como Procampo, que tienen como propósito ayudar a comunidades para que salgan adelante con recursos federales, pero ante la falta de conocimiento sobre las zonas en las que se pueden usar las tierras para sembrar, los campesinos terminan aquellas que están protegidas por la Semarnat, por ejemplo", explicó.

Ello, dijo, tiene que ver con la mala coordinación entre las secretarías, en ese caso, y que afecta de manera directa hasta las zonas más desprotegidas. "Hemos notado este tipo de mala coordinación entre la misma Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Turismo federal: mientras una otorga permisos para la construcción en zonas de nuevos desarrollos turísticos, la otra no avisa que esas zonas están protegidas y, por ende, libres de cualquier tipo de explotación", aseveró.

Uno de los deterioros más visibles es en zonas como Cancún, en donde ya se notan los efectos de haber desarrollado construcciones en zonas protegidas. "La modificación del ambiente natural en las costas de Quintana Roo se notó con el paso del huracán Wilma, porque acabó con gran parte del entorno natural; con sus manglares, y con ello se dio paso a las construcciones y cuando vienen fenómenos climáticos extremos, hay grandes pérdidas a nivel material".

Soto explicó que si bien la Semarnat tiene claro el panorama acerca de la pérdida de especies, no ofrece opciones a los dueños de tierras con bajos recursos económicos para una producción más sustentable.

Asimismo expresó preocupación sobre el tratamiento de aguas residuales en las zonas urbanas. "Las aguas negras que salen de las grandes ciudades son usadas después en el riego de productos que consume directamente la población. Un ejemplo es el agua que se desaloja de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, que se lleva después a zonas del estado de Hidalgo para riego de productos agropecuarios", expresó.

La doctora consideró que la Comisión Nacional de Agua debe exigir el tratamiento de líquidos residuales, "pero como no existe una recaudación sana de recursos económicos, no existe el financiamiento para desarrollar plantas de tratamiento".

Aun así, explicó que existen zonas en las que el tratamiento es bueno, como en las ciudades de Monterrey, Tijuana y Mexicali. En la ciudad de México sólo se trata 20 por ciento de las aguas negras que se producen. "Ello desestimula la compra de aguas tratadas y dispara el uso de agua potable para diversos usos".

La doctora consideró que el mal tratamiento dado a las aguas residuales se relaciona directamente con problemas de índole político. "Muchas entidades deberían diferenciar el pago por el servicio de agua dependiendo de las zonas donde se ofrezca. Por ejemplo, en la delegación Benito Juárez, que cuenta con una de las mejores calificaciones de nivel de vida, se paga la misma cantidad por el suministro de agua. Los subsidios también están disparejos, pues en municipios del estado de México se llega a pagar hasta seis pesos por litro", explicó.

El problema, dijo, no termina con el pago adecuado por el suministro de agua, pues además debería haber una regulación para el uso de las tratadas en diversas industrias, sobre todo en zonas donde aquellas sean los motores de los municipios.

La doctora Soto comentó que en cuanto a biodiversidad, el país enfrenta severos problemas con su conservación, pues "aunque se han apoyado a diversas áreas naturales con la protección del gobierno federal, no hay capacidad financiera ni recursos humanos para darle seguimiento a estas áreas", lo que deviene en un fuerte problema para la preservación de especies animales y vegetales, muchas en peligro de extinción.


Fuente: UIA





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