Noticias

Consejos que te ayudarán a adaptarte a un nuevo trabajo

           Autor: Camila Siqueira
Fuente: Shutterstock
Ser “el nuevo” en la oficina es una situación difícil. Hasta a la persona más segura de sí misma se pone nerviosa con este papel, porque no conoce a los nuevos compañeros, ni las normas de la oficina, o a qué se enfrentará exactamente en sus tareas. Si cambiaste de trabajo o empiezas uno por primera vez y te toca ser el nuevo, hay algunas claves que puedes tener en cuenta para hacer de esta experiencia algo positivo.

¿ESTÁS BUSCANDO TRABAJO? REGISTRA TU CV EN UNIVERSIA

Más info


Ser el nuevo integrante en un equipo de trabajo no es nada cómodo. Te sientes observado, quizás alguien te haga algún tipo de broma que será parte del "derecho de piso" que tendrás que pagar y podrás tener la sensación de que estás fuera de lugar. Sin embargo, ten presente que esto es algo por lo que deberás pasar varias veces en tu vida, así que manten la calma y enfócate en dar lo mejor de ti


En una situación así es completamente normal sentir nervios y cierta inseguridad, por eso tener algunas claves sobre lo que está bien y lo que no está bien hacer te dará más seguridad. Chequea estos consejos laborales para superar este período



Consejos que te ayudarán a adaptarte a un nuevo trabajo


1 – Infórmate previamente  acerca de la empresa


Este paso en general se cumple antes, es decir, en la entrevista de trabajo, pero si te lo has salteado e igualmente has conseguido el empleo, no llegues el primer día de trabajo sin saber nada sobre la empresa en la que vas a comenzar. Investiga en Internet y si tienes un conocido allí dentro, coméntale que comenzarás y pregúntale qué debes saber.


2 – Llega en hora


Ser puntual es importante para demostrar que eres responsable, valoras tu tiempo y el tiempo del otro. Si vas a trabajar en una empresa en determinado horario, debes estar allí a esa hora y no cinco minutos después. Si tienes algunas dudas sobre el recorrido para llegar a tu trabajo, sal con tiempo de tu casa.En el caso de que llegues antes podrás esperar en la zona hasta que se haga la hora de entrar.


3 – Viste adecuado a la situación


Otra de las cuestiones importantes por las que tienes que investigar previamente sobre la empresa es porque tu vestimenta debe ser adecuada al puesto y al lugar de trabajo.

Vestir bien no tiene que ver con un exceso de formalidad, sino que tu “outfit” debe estar adecuado a la cultura organizacional y al rol en el que te desempeñarás. Piensa, por ejemplo, que un director creativo de una agencia de publicidad no se vestirá igual que el gerente general de un negocio de bienes raíces. La clave es vestir de acuerdo a lo que haces, porque esto también es parte de la imagen profesional que quieres proyectar.

La vestimenta la podrás adaptar con el tiempo, pero si estás inseguro acerca de cómo ir el primer día, lo mejor será que vayas como fuiste a la entrevista de trabajo para ese puesto. Y sino, siempre puedes optar por una vestimenta sobria, como pantalón negro y camisa blanca.


4 – Cuando llegues, observa


Cuando ingreses a la empresa observa todo lo que puedas acerca del lugar, desde las personas, hasta las ubicaciones de los departamentos; aunque claro, sin parecer un detective. Esto te ayudará a entender la dinámica de trabajo y de las relaciones entre compañeros, lo que te permitirá desenvolverte de manera inteligente.


5 – Prepárate para lidiar con el bromista de la oficina


Casi por regla general en toda oficina existe una persona a la que le gusta incomodar a los recién llegados. No podrás cambiar esto, pero sí puedes controlar cuál será el trato que le permitas a esa persona para contigo. No es conveniente negarse rotundamente a ciertas bromas y mostrarse sin sentido del humor, pero si la situación del bromista sobrepasa lo que para ti está bien, no dudes en hacérselo saber. Y si sientes que es una broma cálida y bienintencionada entonces hasta podría ser una buena instancia para romper el hielo y reír por primera vez con tus compañeros.


6 – Cuidado con el exceso de confianza


Llegar, saludar y presentarte ante tus compañeros es fundamental; pero de ahí a tratarlos como si fueran tus amigos hay un abismo. Eso es algo que directamente no puedes hacer, porque si bien la simpatía es bien valorada, una cosa es ser simpático y otra es ser confianzudo. Estos últimos no suelen caer demasiado bien, así que reprímete en el caso de que este sea tu estilo.

Esto vale también para lo que vayas a contar de tu vida privada. Claramente, tus compañeros no necesitan que les cuentes todos tus problemas, aventuras o si odias tu anterior trabajo y tampoco querrán que les preguntes acerca de sus cuestiones íntimas.


Estos son algunas de las cuestiones que debes tener en cuenta si eres el nuevo en un trabajo, pero no son las únicas. En cuanto a la parte más técnica del trabajo, vale destacar que debes avisar y preguntar si tienes dudas (y lo mejor cuando te las expliquen es que lo anotes para no olvidarlo) y que le comentes a tu jefe que necesitarás un par de días para entender las dinámicas específicas de ese trabajo en particular. Un buen líder lo entenderá y lejos de presionarte, te ayudará a que tu adaptación sea de la mejor forma.




Tags:
Camila Siqueira Menéndez

Camila Siqueira

Comunicadora en formación constante

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.