Saturday :: 30 / 08 / 2014

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Noticia : Los rectores hablan

Entrevista con Jorge López González, rector de la Universidad Anáhuac México Sur

El rector de U. Anáhuac del Sur propone crear espacio común para potenciar investigación e intercambios de la educación superior


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Jorge López González, rector de la Universidad Anáhuac México Sur. Foto: La Crónica de Hoy

Jorge López González, rector de la Universidad Anáhuac México Sur. Foto: La Crónica de Hoy

La universidad debe ser el sitio donde los investigadores y docentes puedan intercambiar ideas, formar grupos de estudio, realizar foros, establecer proyectos que sean más reales, etc.
De acuerdo con López González, La colaboración es la clave del éxito y de poco sirven las tecnologías que nos ponen en contacto o la obtención de recursos suficientes si no pueden vincularse los científicos

La educación superior tiene varios retos por delante y uno de éstos es crear un espacio común de colaboración para potenciar investigaciones, intercambios académicos y conocimientos, “porque hoy las universidades estamos acostumbradas a trabajar en solitario y eso es muy empobrecedor y limitante”, asegura el rector de la Universidad Anáhuac México Sur, Jorge López González.

El también doctor en Evaluación de Instituciones Educativas y Administración de Empresas, analiza las perspectivas a futuro de las universidades en el país y señala que este espacio debe ser el sitio donde los investigadores y docentes puedan intercambiar ideas, formar grupos de estudio, realizar foros, establecer proyectos que sean más reales, y den respuesta a las problemáticas sociales, científicas y, sobre todo, que tenga continuidad en el tiempo.

Por eso, es necesario crear un marco reglamentario para este espacio y en su elaboración deben cooperar las autoridades educativas, donde el punto central sea el reconocimiento de que las profesiones de investigador y docente son actividades bien remuneradas económicamente, y no un lugar donde se sufre y hay limitantes.

Un sistema de colaboración de este tipo, con infraestructura, permitiría incrementar más los resultados y beneficios. “En este momento la investigación que se realiza es buena, pero con la participación entre universidades habría mejores resultados”, agrega López González.

Pero, señala, que el desarrollo de este espacio no tiene que descansar en la decisión política de algún rector o del secretario de Educación en turno, porque la investigación y docencia nacen de un deseo individual de los académicos y esto no se logra con un mandato o una orden, sino con saber qué es lo que requieren los investigadores y ellos son los que deben poner las inquietudes para qué las autoridades las hagan realidad.

Otro punto para conformar este espacio, es el fomento de una cultura de participación. “Si no somos capaces de cimentar esta cultura entre nuestros investigadores y autoridades, nada va a funcionar. La colaboración es la clave del éxito y de poco sirven las tecnologías que nos ponen en contacto o la obtención de recursos suficientes si no pueden vincularse los científicos”.
 
Plan. En este punto, Jorge López González pasa al segundo reto que pone sobre la mesa y dice que es el fomento y continuidad de la investigación en todas las áreas.

Este es uno de los temas más complicados, porque se requieren recursos para llevarla a cabo. Sin embargo, establece el rector de la Universidad Anáhuac México Sur que también es urgente tener un plan rector sobre la investigación que se realiza en el país.

“Éste debe reunir a los intelectuales, científicos, académicos para definir los proyectos que se requieren en la nación, los caminos y recursos para realizarlos y de esta manera tener desarrollos que sean eficaces para resolver las distintas problemáticas que vive el país”, agrega.

Recursos.
En cuanto al tema del financiamiento, Jorge López señala que las instituciones de educación superior son "consumidoras de recursos y en ocasiones nos sentimos con muchas limitaciones para llevar a cabo los proyectos que nos planteamos”.

Los presupuestos con que contamos, en ocasiones no alcanzan, y eso tiene dos vertientes: por un lado nos hace optimizarlos y por el otro una institución universitaria debe ser eficiente con sus recursos, pero además muy responsable, porque las universidades tiene en su espíritu esa obligación: gastar bien y con servicio a la comunidad.

Comunidad. Uno de los puntos fundamentales que se amalgaman en los retos a futuro de las Universidades, dice López González, es que las instituciones de educación superior no deben quejarse por el nivel de conocimientos con los que llegan los alumnos a sus aulas, sino que deben contribuir a buscar mejorar los estándares educativos en los niveles básico y bachillerato.

“Si logramos que haya una mejor vinculación entre los docentes universitarios y quienes enseñan en la primaria, secundaria y preparatoria, podremos hacer un cambio cultural, educativo y, sobre todo, tener estudiantes más preparados y una mejor sociedad”.

Pero hay un problema, señala el rector de la Universidad Anáhuac México Sur: las universidades sólo miran a las empresas, pero no a las escuelas que les van surtir de alumnos.“Voltear a los niveles educativos que las preceden sería algo relevante. De esta manera se podrían realizar los proyectos de vinculación para mejorar los estándares educativos. En suma, es abrir el mundo universitario a las primarias, secundarias y preparatorias y conozcan sus bondades”.

Responsabilidad social. En este último tema, Jorge López González explica que las universidades tienen una fuerte responsabilidad social y no están ajenas a los problemas que se viven en el mundo, pero especialmente dentro de la sociedad donde está insertada.

Por esto, asegura, deben buscar respuesta a las demandas de la población como son la justicia, el empleo o el orden político. “No debe vivir en una burbuja que la aleje de su entorno”.

Uno de sus trabajos, dice, es que deben responder de manera crítica e inteligente a lo que acontece en su entorno.

Pero también agrega, la universidad, además de la gran responsabilidad que tiene con su comunidad interna, debe salir a su espacio inmediato: los vecinos que rodean su campus y desarrollar programas en beneficio a esa población, sean culturales, en salud o de otro tipo. “Nuestra casa de estudios el mes de octubre de cada año realiza una serie de eventos en los cuales participa la población colindante a nuestras instalaciones”.

También se debe desbordar estas acciones, indica López González, y buscar otros espacios donde pueda apoyar. En nuestro caso, tenemos programas de diverso tipo en los estados de Oaxaca y Quintana Roo. “La universidad tiene que ser universal y llegar a todos lados y a todos los habitantes”.

Hoy, precisa, tenemos universidades, públicas o privadas con un gran desarrollo que se ha venido plasmando en los últimos 20 años. Tenemos un notable avance en la docencia y la investigación. Se nota, por un lado, en los grados académicos de los docentes: una planta mucho más consolidada, mucho más experta, conocedora de aquello que enseña, mejores estándares de investigación y, con un futuro promisorio.


Fuente: Con información de La Crónica de Hoy





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