Noticias

¿Los estudiantes de bajas calificaciones suelen ser los más exitosos?

      
Fuente: Shutterstock

Solemos relacionar el éxito en la vida con los logros académicos, los grados alcanzados y las notas de la escolaridad. Sin embargo, la realidad parece mostrarnos otra cosa, ya que cada vez son más los estudiantes promedio o de bajas calificaciones que han alcanzado el éxito, rompiendo con el paradigma de que las calificaciones son determinantes para el resto de la vida.

Ingresa al Portal de Estudios de Universia y descubre todas las carreras y titulaciones disponibles

Al contrario de lo que se suele creer, las calificaciones académicas no reflejan la capacidad intelectual ni la habilidades de los individuos, de acuerdo a un artículo del portal Elite Daily. En la realidad queda demostrado que no siempre las calificaciones altas o las condecoraciones académicas aseguran un futuro de éxito, al igual que las calificaciones bajas o mediocres no se traducen en fracaso.

Gracias al avance de la ciencia y la psicología, se ha demostrado que existen diferentes tipos de inteligencia que definen nuestra personalidad. La inteligencia es por lo tanto difícil de medir a través de un único parámetro, como las pruebas de conocimiento y aptitud académica, por ello, estas no pueden ser determinantes para los individuos, porque se están ignorando otros factores de relevancia, como el relacionamiento con los otros, la empatía, la capacidad de resolver problemas prácticos, etc.

Lo que es de vital importancia para alcanzar el éxito no son las notas académicas, sino las experiencias vividas, las redes de contactos y la capacidad de adaptación a nuevos entornos. Triunfar en cualquier cosa que uno se proponga depende de la dedicación, la perseverancia y la manera de interpretar los errores para aprender de ellos.

Existen numerosos casos de estudiantes mediocres y hasta malos que alcanzaron el éxito en la vida profesional. Entre los casos más reconocidos están los de Steve Jobs y Bill Gates, dos empresarios informáticos quienes alcanzaron la fama mundial, pero nunca se graduaron en sus carreras profesionales.

Por su parte, Albert Einstein también recibió malas notas el su vida académica y esto no impidió que se convirtiera en un genio. Los profesores encontraban al pequeño Einstein un poco lento de aprendizaje y demasiado reflexivo. Hasta Charles Darwin fue un mal estudiante. Sus maestros decían que era un chico que se encontraba por debajo de los estándares comunes de la inteligencia y su familia compartía el diagnóstico.

Si bien las instituciones académicas juegan un papel de relevancia para impulsar la creatividad y el conocimiento en los más jóvenes, esto no significa que obtener malas calificaciones determina a los jóvenes a una vida de fracasos. Las calificaciones son solo un número; el verdadero conocimiento se obtiene a través de la experiencia, el trabajo en equipo y la búsqueda de soluciones a problemáticas de la vida real.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.