Noticias

¿Cuál es el papel de las bibliotecas digitales en la innovación de la educación a distancia?

      
Las bibliotecas virtuales funcionan de la misma forma que las tradicionales pero a distancia
Las bibliotecas virtuales funcionan de la misma forma que las tradicionales pero a distancia
  • Las bibliotecas funcionan como espacios educativos en los que los estudiantes pueden encontrar diversos materiales de utilidad para sus estudios.
  • ¿Cómo dar relevancia a las bibliotecas digitales? Incorporando su uso en programas de educación a distancia.
  • Los centros educativos deben lograr que estas herramientas sean una verdadera extensión de las bibliotecas tradicionales y resulten eficientes para los objetivos académicos del alumnado.

En la educación tradicional, las bibliotecas se constituyen como grandes espacios en los que se almacenan libros, tesis académicas y diferentes recursos que pueden aportar a la formación. En la educación a distancia, existen bibliotecas virtuales que funcionan como extensiones de las tradicionales y permiten las mismas utilidades pero en versión online.

Un clásico ejemplo de este modelo es la biblioteca virtual Miguel de Cervantes, primera biblioteca en lengua castellana de Iberoamérica que ofrece una amplia cantidad de contenidos culturales en español. Esta biblioteca fue creada y la administra la Universidad de Alicante, y permite acceder a estudios de investigación, revistas, archivos audiovisuales y sonoros, materiales históricos, vídeos en lengua de señas, obras de autores pertenecientes al dominio público y también de jóvenes autores.

No obstante, debido a que se dirigen a un público adaptado al mundo digital que posee sus propios sitios de referencia para la búsqueda de información, no siempre resultan atractivas para los estudiantes. 

DOCTORADO EN EDUCACIÓN
Universidad Autónoma de Sinaloa

Más información

Beneficios de las bibliotecas digitales

¿Qué permiten estas plataformas a los usuarios? Algunos de sus principales beneficios son:

Bibliotecas para la educación a distancia

La educación a distancia permite a estudiantes de cualquier parte del mundo acceder a la formación sin preocuparse por su ubicación u horarios de estudio. Esta se encuentra disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para que el estudiante decida sus propios horarios de aprendizaje.

En resumidas palabras, la educación a distancia permite autonomía, independencia y flexibilidad; características típicas del mundo digital.

Debido a esta separación física y temporal del salón de clase y particularmente del referente u orientador del proceso educativo, la educación a distancia requiere del uso de una herramienta que permita acortar estas distancias: las bibliotecas virtuales. En estas, los estudiantes pueden encontrar todos los recursos necesarios para colmar sus expectativas y resolver sus dudas, incluso a la distancia.

Para que los repositorios de información sean de verdadera utilidad para los estudiantes que prefieren esta modalidad es necesario que incorporen una estrategia digital. Es decir, que se acerquen a las verdaderas necesidades de los usuarios, permitiendo la interacción entre estos y los materiales de estudio, fomentando la investigación y generación de nuevos conocimientos.

Para lograr este objetivo, las bibliotecas digitales deben ser una extensión de las tradicionales, pero añadiendo a estas una serie de servicios adaptados al mundo online: breve, fundamentalmente visual y de descarga sencilla.

Este espacio educativo debe incluir elementos que logren mejorar la calidad de la educación, brindando información certera, en formatos interesantes y de sencillo acceso para los nativos digitales.

Al igual que en las bibliotecas tradicionales, los espacios de aprendizaje virtuales deben incluir una especie de bibliotecólogo que facilite las labores de los estudiantes. Este debe ser capaz de asistir en la búsqueda de documentos, solucionar problemas técnicos, y brindar herramientas de orientación para un uso eficiente de los recursos disponibles en la plataforma.

Además, estos espacios deben reducir las distancias creando la idea de comunidad que puede lograrse fomentando la donación de recursos electrónicos como documentos de trabajo, resúmenes o tesis que puedan ser de utilidad para otros estudiantes.

Solo incorporando verdaderas medidas para potenciar la difusión del conocimiento, las bibliotecas virtuales podrán plantearse como lo que realmente son para aquellos estudiantes que se forman a distancia: un conjunto invaluable de herramientas sencillas de encontrar, con las que el estudiante no deberá recurrir a ningún tipo de búsqueda online extra.



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.